Su sola mención es sinónimo de una empresa que ha marcado una transformación en el goce y el entendimiento de los vinos de Galicia; abriendo además nuevos conceptos y expresiones en Bierzo, Rioja y Castilla y León
La proyección de la esencia y el carácter de Rías Baixas en su dimensión más autóctona, así como una exitosa expansión hacia otras regiones vinícolas de España con un sentido manifiesto de la identidad y la actualidad son elementos distintivos del Grupo Terras Gauda.
«La fidelidad y el respeto a la tierra y la singularidad, al igual que el trabajo bien hecho son las bases sobre los que se asienta nuestra filosofía. Se identifica el origen y se ponen en valor las variedades autóctonas de cada región. Partiendo del máximo respeto a la tierra hacemos vinos únicos y diferenciados. Estos son los valores que nos han guiado desde que fundamos Terras Gauda en el Valle de O Rosal y que hemos aplicado en todos los proyectos vitivinícolas que hemos emprendido», expresa con orgullo José María Fonseca, presidente del Grupo Terras Gauda.

José Manuel Gallego, embajador del grupo, advierte en su reciente visita a México, que Bodegas Terras Gauda fue fundada dentro de la Denominación de Origen (DO) Rías Baixas, con una producción inicial de 37 mil botellas de la cosecha 1990. En la actualidad comercializan más de 1,5 millones de botellas en más de 45 países, incluyendo desde luego México, donde cuenta con la representación de La Puerta del Sol.
Actualmente Terras Gauda, dice, está posicionado como uno de los grupos vinícolas más importantes de Galicia, con una sólida presencia en el mercado español, reforzada con su participación en otras DO. En 2002 adquirió Viñedos y Bodegas Pittacum, en Bierzo, para elaborando tintos de calidad a partir de viñedos viejos de la variedad autóctona Mencía.
Ocho años después, en 2010, sumaron a su haber Grupo Quinta Sardonia, en el Valle del Duero, donde cultivan la viña y elaboran vinos tintos de alta gama bajo los principios de la biodinámica. Continuando con una estrategia de expansión, en 2018 hacen su debut en la DOCa Rioja, a través de la participación mayoritaria de una bodega y su viñedo en la localidad de Alfaro, que se refunda con una nueva imagen y marca: Heraclio Alfaro.

El edificio principal de la bodega Heraclio Alfaro está precisamente en lo que fuera el hangar del célebre piloto Heraclio Alfaro Fournier, ingeniero y piloto español, pionero de la aeronaútica civil a principios del siglo XX.
Además de su protagonismo en el mercado de los blancos en España, con la Albariño como uva insignia, la bodega gallega ha trabajado intensamente en la recuperación y proyección de otras cepas autóctonas, como es el caso de la Caíño blanco, de la cual desarrollan el 95% de la producción en Galicia, incorporándola con éxito en la composición de su Terras Gauda, mezcla de Albariño, Caiño y Loureiro; y por supuesto La Mar, donde predomina casi en su totalidad la Caíño blanco, con una mínima proporción de Albariño y Loureiro.
De igual modo, Terras Gauda ha sido punta de lanza en diversos ámbitos en la sustentabilidad, la investigación sobre tipo de suelos y el uso del factor Investigación+Desarrollo+Innovación (I+D+I). Ha trabajado junto con instituciones gubernamentales y organismos científicos en programas agrarios enfocados en la innovación y el tratamiento de los suelos; al igual que en busca de alternativas sostenibles al uso de productos fitosanitarios y la recuperación del equilibrio en los elementos esenciales de la tierra.



«Desde el principio en Terras Gauda entendimos que debíamos invertir en I+D+I para mejorar y, sobre todo, para diferenciarnos, siendo pioneros en esta apuesta por la innovación. El primer proyecto data del 2003 y lo pusimos en marcha con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC): selección clonal de uva Albariño, con el objetivo de obtener cosechas regulares y marcar todavía más la tipicidad de los vinos.
«Disponemos de una patente, que sumamos a otra en 2008, al disponer de una levadura ecotípica exclusiva, extraída del propio viñedo, que ha reforzado de modo natural el carácter varietal y los aromas frutales manteniendo y mejorando la calidad en todas las añadas con independencia de los factores externos», expresa José María Fonseca.

Al decir de José Manuel Gallego, algunos de los factores que han sido fundamentales en el fortalecimiento de Terras Gauda, así como su proyección en otras DO, siguiendo una filosofía de trabajo, de relación con el campo, la vid y, por supuesto con la comunidad, son:
- La combinación de un clima único y un suelo de esquisto metamórfico (pizarra) que permite a las raíces profundizar, extrayendo una mineralidad y estructura excepcionales.
- La revolución de la frescura: La adaptación a las nuevas tendencias, elaborando perfiles menos tánicos y más vibrantes, logrando acercar la cultura del buen vino a un público más joven.
- El vínculo indisoluble con el arte: El compromiso de la bodega con el talento a través del Concurso Internacional de Cartelismo Publicitario Francisco Mantecón y proyectos que unen el vino con la música y el diseño.
- La expansión de la excelencia: El gran reto a futuro: llevar el mismo estándar de prestigio internacional de Terras Gauda a las otras joyas del grupo, como Pittacum, Quinta Sardonia y Heraclio Alfaro.
Con información de Terras Gauda y La Puerta del Sol
