Destilería San Patricio se suma a la fiesta de Día de Muertos y expone la calidad de sus productos al son de la gaita, las danzas tradicionales y la evocación del batallón irlandés que peleó por México
Destilería San Patricio es un hermoso proyecto familiar que vincula un pasaje heroico en la historia de México con una entusiasta vocación por la elaboración de destilados como whiskey, vodka y ginebra. En todos los productos que elabora esta destilería mexicana hay una evocación al origen europeo de las bebidas, pero sin perder de vista el toque mexicano que da una nota de picardía y originalidad a estas singulares versiones de las bebidas de origen famosas en todo el mundo.

Hace unos días, Luis Rubén Cuevas y su familia, creadores de este proyecto que ya avanza no solo por las cualidades de sus destilados, sino también por desarrollar un original concepto de turismo gastronómico en el pueblo de Tlalmanalco, Edo. de México, realizaron una original celebración alusiva a las festividades de Día de Muertos.

Como es natural, esta fiesta realizada en la Casa de Coahuila, en Coyoacán, Ciudad de México, estuvo revestida de flores de cempasúchitl, calaveras y todos los motivos alusivos a estas fechas tan significativas para los mexicanos. Todo esto, sin embargo, fue el marco estacional para resaltar la propuesta de la destilería y el concepto que la reviste: la hazaña del Batallón de San Patricio, de origen irlandés, en su gesta heroica durante la intervención norteamericana a México, en 1847. El capitán John Reilly y su batallón participaron noblemente en la defensa del suelo mexicano, aún a costa de sus vidas.

Este episodio lleno de dramatismo y con un tono legendario que se acrecienta con el paso de las décadas es el eje narrativo central de esta empresa que nos ofrece tres destilados cuyo bello marketing está barnizado por esas notas de fraternidad y solidaridad de Irlanda y México.
Esos emotivos momentos hoy dan paso a experiencias en las que los consumidores se adentran un poco más en la historia de México, sin perder de vista el goce de Battalion, Un Whiskey con valor; Gin Claddagh, amistad, lealtad y amor; y Paddy, un Vodka de buena fe, tres destilados elaborados a base de malta, con agua de las faldas del Iztaccíhuatl, justo donde se encuentra la original destilería.

Al son de la gaita, de los cantos y las danzas tradicionales, y no tanto, esta fiesta refrendó el entusiasmo de Luis Rubén Cuevas, su familia y su equipo de trabajo, para la elaboración de estos tres destilados que se abren paso en una época de competencias y muchos emprendimientos sumamente propositivos.

Ese arraigo y amor a Irlanda, a San Patricio y a todas las historias bordadas en torno al batallón de irlandeses que pelearon por México concentran asimismo la singular experiencia que la destilería ofrece a sus visitantes. Y es que precisamente otro de los méritos de este concepto comercial es brindarnos la oportunidad de visitar la pequeña pero muy bien montada planta de producción donde a la manera de un pub irlandés gozamos de la degustación de sus bebidas, solas o en sugerente coctelería, así como una propuesta culinaria donde no faltan preparaciones como el fish&chips.
La celebración fue asimismo la oportunidad para presentar el nuevo comercial que impulsará la promoción de Destilería San Patricio y sus productos. La historia de John Reilly y sus soldados es el punto de partida para un episodio que trasciende el tiempo para refrendarnos una emotiva visión de la amistad y el compañerismo que, porqué no, bien vale la pena refrendar con un buen trago de whiskey, o dos o tres, con el sello de Destilería San Patricio.

