Nerviosismo, incredulidad y empujones en la primera ceremonia de la Guía Michelin en México
Las mesas, o mejor dicho periqueras, ya estaban puestas, al igual que la expectativa sobre quiénes serían los primeros ganadores de las tan sonadas estrellas Michelin en México. La entrada al Salón Cantoral tenía la clásica alfombra roja con un photo oportunity para tomarse la foto con los logos de los patrocinadores, pero lo que realmente querían era la foto con el hombre Michelin. Nadie desaprovechó la oportunidad.

Ya adentro del recinto, la gente se aglomeraba alrededor de las periqueras, a la expectativa de qué sucedería, ya que este era un evento muy anunciado pero sin precedentes al ser su primera edición. Restauranteros, periodistas, invitados especiales, chefs e influencers convivían en el mismo espacio con canapé en mano: tostaditas de maíz azul con guacamole y grillos; elotitos baby con mayonesa; aguachile de camarón y papa rellena de caviar. Con la clásica agua fresca de jamaica, una copa de vino rosado, un mocktail de café o tequila.
“¿A dónde se llevarán a los chefs?”, me preguntó Karla Sentíes, editora de Saborearte. Era una incógnita que surgía porque solo los veíamos pasar pero no regresar. Jonatán Gómez Luna, chef de Le Chique; Edgar Núñez, chef de Comedor Jacinta y Sud 777; entre otros, se les veía contentos, pero a la expectativa, porque como dijo Núñez: “solo te invitan si estás nominado”.

A las 18:40 se hizo el tan esperado anuncio, habría que pasar al auditorio y tomar asiento para presenciar la ceremonia. En la planta baja los nominados, influencers e invitados especiales; la prensa en la parte de arriba. ¡No me vas a dejar ver! Gritó un periodista que estaba sentado en las gradas, al verse tapado por los camarógrafos de televisión que se apostaban para tener la mejor toma. Su jefe directo calmado pero con voz fuerte lo invitó a unirse con los camarógrafos para no perderse nada. Después de un ir y venir de diretes entre ambos profesionales, finalmente los camarógrafos bajaron y se hizo el silencio.
Gabriela Warkentin y Javier Risco fueron los conductores de la Michelin Guide Ceremony 2024 Mexico. Una cuenta regresiva dio inicio a la ceremonia y dio pie a Matthieu Aubron, presidente y director general de Michelin México y Centroamérica para dar las gracias a las autoridades locales, la Canirac y a los patrocinadores por el apoyo al evento. “Esto será eterno”, oí decir a un compañero de la fuente.

Baja California, Baja California Sur, Ciudad de México, Oaxaca, Nuevo León y Quintana Roo fueron los estados elegidos por su diversidad restaurantera para esta primera edición, de acuerdo con los organizadores. Seguía la expectativa por conocer la lista. En total 97 restaurantes serían recomendados en la guía; pero ¿quiénes serían los distinguidos con una o dos estrellas?
Gwendal Poullennec, director internacional de las Guías Michelin sería el encargado de decirnos los primeros reconocimientos. “No nos lo esperábamos”, comentaron Marcelo Hisaki y Reyna Venegas, del restaurante Amores, por su premio Servicio Award. Contentos pero a la vez nerviosos por su próxima participación en la eliminatoria del Bocuse D’Or.

“¿No se equivocaron?”, comentó con sorpresa e incredulidad al subir a recibir su premio Lauren Plascencia, del restaurante Animalón, ubicado en Valle de Guadalupe, quien fue reconocida con el Sommelier Award. Las sorpresas seguían. El Cócteles Excepcionales Award se otorgó a Felipe Acevedo, bartender del restaurante Koli Cocina de Origen, ubicado en Monterrey.
Desde 1997, los restaurantes con “la mejor relación calidad/precio» (aquellos que proponen una comida completa a un precio máximo razonable) se distinguen con un premio especial: el Bib Gourmand. Solo 42 recibieron esta distinción. Mientras que seis fueron reconocidos con la estrella verde, distinción que premia a aquellos restaurantes que tienen como base de su filosofía la sostenibilidad y la economía circular.
El reconocimiento Joven Chef Award no fue para una estrella consagrada, este se destina a promesas de menores de 30 años, ni para un chef egresado de algún restaurante famoso o de una prestigiada escuela de cocina, fue para la cocinera oaxaqueña Thalía Barrios García, de Levadura de Olla Restaurante, Oaxaca.

Por su trabajo en la promoción de nuevas generaciones de chefs, Enrique Olvera fue galardonado con el Mentor Chef Award. Con más de 25 años de trayectoria, Olvera recordó todo el trabajo hecho en cocina desde entonces.
“¿Los Parados? Pues a cuántas taquerías fueron para recomendarlos”, se escuchó decir en las butacas cuando esta taquería fue nombrada en la lista.
Solo 16 restaurantes obtuvieron la tan preciada estrella Michelin. “¿El Califa? ¿Pero cuál sucursal?”, me inquirió un compañero de la fuente. La lectura de la lista terminó entre aplausos y ovación de los presentes. Los ganadores subieron a recibir los aplausos porque la placa que les sería entregada no llegó. “No nombraron a Quintonil, ni a Pujol”, comentaron al aire. Como en telenovela, pensando que ya era el final, Poullennec hizo el anuncio de que había una sorpresa más: la entrega de dos estrellas Michelin, una a Quintonil, del chef Jorge Vallejo, y a Pujol, de Enrique Olvera, quien llegó en chanclas a pesar de que la etiqueta era coctel, porque “no esperaba ganar”, ¿le creemos?

Al final se tomó la foto grupal, para posteriormente pasar al jardín para celebrar el coctel post premiación.
Conclusiones, ¿se sintió como premiación de una guía más? Debo decir que por ser la primera vez y por la expectativa que crearon los organizadores: no. Pero, quién nos va a venir a decir dónde se comen los mejores tacos, dirían los más críticos. Al final es una guía hecha por gente encubierta que paga su cubierto, viaja hasta el destino y da su recomendación, como dijo Poullennec.
Así que con permiso, iré a mi puesto de tacos favoritos de afuera del metro, ese que no aparece ni aparecerá en ninguna guía oficial.
Fotos Canirac y Nadia Luna
