
Conoce cinco datos relevantes en torno a la historia de estos singulares establecimientos y la propuesta de Handshake, en la Ciudad de México
Si bien actualmente el término speakeasy es bastante conocido, su historia no es reciente en la jerga de los bares. Su popularidad se remonta a los años 20 del siglo pasado, específicamente a los tiempos de la prohibición de consumo de alcohol en los Estados Unidos. El término puede provenir de la forma en que un cliente habitual pedía una bebida alcohólica sin levantar sospechas: los camareros decían a los parroquianos que estuvieran callados y «hablaran sin llamar la atención» (speak easy). También puede remitirse a la habilidad de los clientes habituales para hablar sobre el alcohol sin temer que los policías estuvieran escuchando.

Handshake, unos de los speakeasies actuales más reconocidos de la Ciudad de México nos comparten algunos datos curiosos sobre estos establecimientos que de espacios sucios y clandestinos evolucionaron a sofisticados puntos de reunión de los amantes de la coctelería de alta gama. Incluye además un apartado sobre el origen y la propuesta de este reconocido espacio capitalino.

I. La ley seca de Estados Unidos duró de 1920 a 1933. A esta época se le llamó Prohibición. Durante estos años, quien era sorprendido bebiendo o vendiendo alcohol terminaba arrestado o con severas penas de cárcel. Esta situación fue aprovechada por diferentes mafias, que de manera ilícita comenzaron a distribuir alcohol en el mercado negro. Al ser una bebida prohibida, cada vez era más deseada por la gente.

II. En Nueva York surgieron los primeros speakeasies. Aparentemente, eran lugares normales y legales, pero tenían un bar escondido, casi siempre en el sótano o dentro de un cuarto clandestino, por lo que se trataba de lugares descuidados y malolientes. Cuando algún cliente reconocía al encargado, le hablaba de manera sigilosa y una vez que se establecía que ninguno corría peligro de ser atrapado por la policía, se podían hablar con más confianza; de ahí el término “speak-easy“, que en español quiere decir algo así como habla fácil.

III. Debido a que el alcohol era muy escaso, el que se podía conseguir era de muy mala calidad; por ello, los cantineros y bartenders tenían que combinarlo con diferentes ingredientes y otros líquidos, para ocultar su mal sabor, dando como resultado muchos nuevos cocteles.

IV. Cuando terminó la prohibición, fue aceptado comprar y consumir alcohol, el cual pudo ser regulado, incrementándose su calidad y, con ello, el sabor de los cocteles y mezclas mejoró mucho.
Contrario a lo que se pensaba, los speakeasies no desaparecieron, sino que se convirtieron en una tendencia global. De ser lugares feos y sucios, se transformaron en espacios sofisticados y exclusivos, para clientes conocedores y amantes de la coctelería de alta gama.

V. Handshake es un lugar hospitalario, íntimo y relajado donde se disfrutan experiencias auténticas y enriquecedoras, que se distingue por su excepcional carta de cocteles creados por Erick Van Beek, socio y bartender. Handshake tiene como misión brindar a sus visitantes una gran experiencia, con cocteles innovadores, servidos en un ambiente íntimo y relajado, acompañado todo esto de una gran hospitalidad, donde lo más importante es el cliente.
Con información de Handshake

Handshake Bar
Dir: Amberes 65, Juárez, Cuauhtémoc, 06600 Ciudad de México, CDMX
www. handshake.bar/
www. instagram.com/handshake_bar/
