Las flores guardaban un especial significado en la antigua cultura romana, como en el caso de otras civilizaciones clásicas en las que incluso era motivo de celebraciones religiosas y del culto a una deidad específica. En el caso del pueblo latino se trataba de la diosa Flora, considerada como una de las más antiguas divinidades en el panteón romano. Su jerarquía era tal en el pensamiento religioso de los romanos, que era una de las 15 deidades que tenía su propio sumo sacerdote, apoyado por el Estado, el flamen Florialis.
Era la diosa de las flores, la vegetación y la fertilidad, y recibía diversos sacrificios. En su honor, se realizaban asimismo Las Floralias, que comenzaban a finales de abril y duraban seis días, siendo ocasión para para todo tipo de celebraciones.

La nueva colección Fiorever, de Bvlgari, está inspirada en las creaciones de alta joyería introducidas en el 2015. «Con una paradójica combinación de la palabra italiana para flor, fiore, y la palabra inglesa para eternidad, forever, Fiorever establece la flor como un nuevo símbolo oficial del joyero romano.
«El sello de la colección es una flor silvestre de cuatro pétalos, inspirada en el patrimonio romano, un motivo que adorna muchos de los vestigios del Imperio Romano: los frescos del jardín de Villa di Livia, las esculturas del Palazzo Massimo y los mosaicos que visten el techo del Mausoleo de Santa Constanza, entre otros. Líneas desafiantes y diamantes atemporales, convierten al nuevo ícono en una celebración chispeante de la belleza de distintiva de la Ciudad Eterna y de la irreverente mujer Fiorever».
La nueva campaña de Bvlgari ha sido realizada por el fotógrafo Mario Sorrenti con la participación como la mujer Fiorever de la catalana Úrsula Corberó: «Úrsula posee la alegría por la vida que caracteriza a la cultura romana, una espontaneidad despreocupada que caracteriza a la mujer Fiorever», definen los creadores de esta campaña.
«La flor es un motivo clásico de la joyería, una exaltación de belleza natural que Bvlgari ha interpretado con una maestría incomparable y creatividad audaz desde 1920. Bvlgari inmortaliza ahora la flor de cuatro pétalos en encantadoras joyas con diamantes».








